El comienzo de una leyenda del automóvil

La historia de cómo Ferruccio Lamborghini decidió fabricar él mismo coches deportivos a finales de 1962 se ha difundido con diferentes variantes, leyenda y realidad se han mezclado llegando a ser inseparables. Básicamente esto es lo que parece haber sucedido:

Ferruccio Lamborghini posee una importante colección de potentes Mercedes, Ferraris y Maseratis, pero ningún coche le satisface completamente. En algún caso, el lujo es insuficiente para él y en otros casos, la ventilación es demasiado débil o de calidad inferior o el ruido del transmisor de potencia parece que es demasiado alto para su gusto. Lamborghini no está satisfecho incluso con la ejecución del trabajo de su nuevo Ferrari 250 GT. Y como resultado, solicita una reunión con Enzo Ferrari en los alrededores de Maranello, pero este lo rechaza.

Sus ingenieros desmontaron el GT y se dieron cuenta que muchas de las partes utilizadas son piezas estándar. Lamborghini piensa entonces que él mismo podría construir un coche deportivo mucho mejor y se percata de que si lo pudiese hacer sin el costoso motor deportivo, incluso sería capaz de abrir un nuevo y beneficioso segmento de negocio.

1963: Se establece la marca de coches deportivos Lamborghini.

En Mayo de 1963, Ferruccio Lamborghini estableció su propia compañía de motores de coches, Automobili Ferruccio Lamborghini S.p.A., en Sant’Agata Bolognese- una localización seleccionada cuidadosamente en la pequeña localidad entre Modena y Bologna. La planta ultra moderna en tierras de verdes prados con un área de 50,000m2 tenía mucho espacio para crecer, además no estaba lejos de las fábricas de tractores y calefacción. Había sido cuidadosamente seleccionada porque también estaba en el centro de la “Terra di Motori”, país del motor, hogar de las fábricas de Ferrari, Maserati o Ducati, and ahora también Lamborghini.

Aunque existía una fuerza de trabajo altamente cualificada de la industria del motor de coches deportivos, el nivel salarial era bajo porque la región era estructuralmente pobre. Lamborghini ofreció al municipio una garantía de empleo para estos trabajadores y a cambio recibió un préstamo a largo plazo sin intereses. El impaciente jefe ejerció una presión considerable durante la construcción de la fábrica y con sólo un año estuvo terminada.

La búsqueda de perfección de Ferrucio Lamborghini se identificó con su invención del 350GT-un verdadero GT sin concesiones de turismo. El motor tenía que ser un V-12 y construido para el suave funcionamiento esperado en un coche GT Lamborghini y que no se podría encontrar en otro fabricante.

Después del éxito de Lamborghini en la construcción de una nueva clase de automóvil que sacudió a la empresa del automóvil, era el momento de algo nuevo- algo que no solamente diese lugar a la deseada perfección, sino que fuese algo extremo. Y en ese punto, no nació solamente el Miura, sino que nació una nueva clase de Súper coche. Este destacable coche llegó a ser de inmediato un símbolo de riqueza y juventud. No sólo requería más mantenimiento y atención, sino que estaba tan pegado al suelo que requería la agilidad de un gimnasta para entrar y salir de é. Sólo un entusiasta de los coches deportivos se sometería voluntariamente a un entrenamiento como este para probar el Miura.

Sobre todo, fue el coche más de moda en sus tiempos. Era un coche que los más ricos simplemente tenían que tener como símbolo de expresión de audacia, gusto por la vida y la libertad de viajar que caracterizaba a la época. El Miura podía llegar a los 280 km/h, una velocidad increíble en un país como Italia habitado por un puñado de Fiat 500 y 600 o el 1100 y el Giulietta. La personalidad explosiva del Miura reflejaba perfectamente como la gente se vestía y pensaba, y como sus energéticos colores- ultra-modernos, totalmente nuevos e incomparables- llegó a formar parte de una era. Un naranja o verde ácido el Miura sobresalía de entre el tráfico grisáceo que hacía los demás coches invisibles. Casi inevitablemente de la noche a la mañana llegó a ser el favorito de los playboys, estrellas de cine, empresarios de la industria, músicos y realeza alrededor del mundo.

Continuando la línea de los Súper coches, el Countach se desarrolló con las características de las famosas puertas tijera que llegaron a ser sinónimo del mundo Lamborghini. El Countach se exhibió en la muestra del motor de Génova en 1971 con gran éxito como la estrella del show dejando a Lamborghini una larga lista de reservas de pedidos. Fue un coche realmente revolucionario, empezando por su línea, que fue lo que dejó admirados y sin palabras a todos aquellos que asistieron a la muestra del motor. El Countach tenía un morro elegante y agresivo. El parabrisas plano conectaba sin problemas con el capó delantero por una parte y con el techo por la otra. El techo continuaba sobre el capó del motor, formando una curva simple y gradual que iba desde el guardabarros delantero hasta el panel trasero del cuerpo central. Una vez más, Lamborghini se mostraba molesto contra las nociones preconcebidas. Iba en contra de todo lo que había hecho hasta entonces, procediendo a lo largo de su propio recorrido que había sido eliminado de lo que otros estaban haciendo.

El sucesor del Countach, el Diablo se presentó en 1990 y estuvo listo para la venta como modelo del año en 1991. Bajo el nombre de un toro concreto del siglo 19, el Diablo superó todas las expectativas. El sucesor del Countach no podía ser un coche convencional. Tenía que ser extremo, espectacular, contundente y poco común con sus 492 hp producidos por un motor V-12 de 5.7 litros. Desde un punto de vista técnico, representaba un desarrollo significativo del Countach. Su diseñador, Luigi Marmiroli, intentó superar los aspectos menos positivos del proyecto anterior y preparó un coche verdaderamente moderno y actual. A pesar de las numerosas incursiones estilísticas de los Estados Unidos, su línea sin embargo mantuvo un estilo global apreciable. Pero el Diablo no era solamente atractivo, era también extremadamente potente y presumía de fundamentos técnicos sólidos. Con su motor de 12 cilindros, alcanzaba una velocidad alrededor de 327 km/h. En 1990, el diablo se presentó en la versión de tracción en las dos ruedas, pero la versión de tracción en las 4 ruedas estaba ya en marcha. Desde entonces, esta sería una característica distintiva de la gama top de Lamborghini.

El sucesor del Diablo estuvo disponible en 2002, el Murciélago. Es casi redundante hacer hincapié en que obtuvo su nombre después de una famosa corrida de toros. El hecho de que el significado en español sea murciélago, sólo sirvió para aumentar el magnetismo oscuro y nocturno de este magnífico coche. Su potencia se aumentó a 580 hp, aumentando también su velocidad, tensión y aceleración. Lo que se aumentó sobretodo fue la sensación de la calidad total del coche con un nivel de acabados finales que era incluso mejor que los excelentes resultados del Diablo. El Murciélago se alimentaba de una evolución del motor Lamborghini V12 y fue de nuevo un coche Lamborghini que daba sentido a la palabra Súper coche.

El último modelo añadido en 2011 a la línea Lamborghini fue el Aventador LP700-4

El Aventador fue otro avance de la ingeniería en la línea de los Súper coches Lamborghini que puso un mayor enfoque en el manejo y la aceleración. Posee el estilo y rendimiento más avanzados hasta la fecha- potencia brutal, excepcional ingeniería ligera, el mejor equipamiento y una precisión de manejo fenomenal.

Ahora los entusiastas y dueños de la marca Lamborghini pueden compartir la historia de la persecución Ferrucio por la intransigente perfección, y celebrarlo viviendo la marca que Ferruccio Lamborghini construyó  con su visión y pasión por la industria del automóvil.